miércoles, 9 de junio de 2010

En Venezuela existen 21 especies de chipos



Dalmiro Cazorla, entomólogo, actualizó en 2007 el catálogo de triatominos en Venezuela. El más común es el Rhodnius Prolixus. La experta Ana Soto – Vivas incluyó en el catálogo al Rhodnius Pallescens, que sumaría uno más a la catalogación






Lissette Cardona
lcardona@el-nacional.com


En El viaje del Beagle, del naturalista inglés Charles Darwin, indica que durante su estadía en las pampas argentinas, en 1834, fue víctima de múltiples picadas de vinchucas. Casi un siglo antes, en 1741, el sacerdote jesuita José Gumilla describió una especie similar a la vinchuca cuyo hábitat estaba en las riberas del Orinoco. Ambos insectos eran parte de las 140 especies de triatominos identificados hasta ahora en el mundo. El chipo, chipito o chupón, denominaciones con las que es conocido en Venezuela, es el vector responsable de la transmisión del mal de Chagas.

El entomólogo Dalmiro Cazorla Perfetti, investigador del Laboratorio de Entomología, Parasitología y Medicina Tropical de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda del estado Falcón, actualizó en 2007 el catálogo de triatominos presentes en el país, enumerando 21 especies agrupadas en 5 tribus y 9 géneros.

La tesis doctoral Triatominae de Venezuela fue presentada en la Tecana American University de Florida Estados Unidos.

Los géneros encontrados en territorio nacional son Alberprosenia, Belminus, Cavernicola, Eratyrus, Microtriatoma, Panstrongylus, Psammolestes, Rhodnius y Triatoma.

Cazorla Perfetti señala que no todas las especies son vectores óptimos para la transmisión de la enfermedad y que justo los tres más nombrados, Panstrongylus Geniculatus, Rodnius Prolixus y Triatoma Dimidiata, son los que tienen mayor potencial transmisor, porque pueden sincronizar el acto de la succión de sangre y la defecación. El científico explica además que la hematofagia o la alimentación con sangre es la característica común de todas las especies.

Algunos de los tipos descritos como es el caso del Belminus pittieri solo han sido vistos una sola vez en el sitio en el que fue colectado, en el caserío Rancho Grande del Parque Nacional Henri Pittier, en el estado Aragua. Otras especies, pueden ser vistas prácticamente en todo el territorio nacional como el Panstrongylus geniculatus.

La bióloga del Centro de Investigaciones de Enfermedades Endémicas y Salud Ambiental de Maracay, Ana Soto-Vivas, incluyó en el catálogo de triatominos venezolanos publicado en el Boletín de Malariología y Salud Ambiental al Rhodnius pallescens, con lo que se agrega una especie más al catálogo de Cazorla Perfetti. Sin embargo, en la investigación aclara que no existe precisión con respecto a la región del país en la que ha sido colectada. El Rhodnius pallescens es considerado como uno de los principales transmisores del chagas en Panamá, donde el insecto es llamado chinche.

Chipos caraqueños. Las campañas de prevención para el control de vectores muestran usualmente fotografías de los chipos más comunes en el país: el Panstrongylus geniculatus, el Rodnius prolixus y el Triatoma dimidiata. De acuerdo con datos de la especialista del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, Belkisyole Alarcón de Noya, las muestras recogidas en los brotes de mal de Chagas en Chacao y Chichiriviche de la Costa, ocurridos en 2007 y 2009, respectivamente, corresponden a una infestación con P. Geniculatus.

El Alerta Epidemiológico Nº 133 de la Red de Sociedades Médicas y Científicas da cuenta de que el más reciente brote de mal de Chagas registrado en Antímano también fue de tipo oral y que el vector que contagió la enfermedad era un ejemplar de P. Geniculatus.

El informe explica que el brote se suscitó luego del consumo de helados caseros de guayaba, parchita, piña y tamarindo.

Las investigaciones que realizaron el grupo científico indican que en la casa en la que se expendían los helados, las frutas eran lavadas con agua y luego cocidas durante cuatro horas. La olla era destapada para que se enfriaran las pulpas, luego su contenido era licuado para realizar la mezcla del helado. En el interior de la vivienda se encontró un chipo que dio positivo a las pruebas de Trypanosoma cruzi.



Sobre Darwin
El libro El viaje del Beagle del naturalista Charles Darwin recoge un episodio que ha hecho presumir a los científicos que su muerte fue causada por el mal de Chagas.
"Por la noche experimenté un ataque (no merece un nombre menor) de vinchucas, una especie de reduviideo, el gran chinche negro de las Pampas. Es de lo más molesto sentir estos insectos sin alas, de aproximadamente una pulgada de largo, trepando sobre el cuerpo. Antes de chupar se mantienen algo delgadas, pero luego se vuelven redondas e hinchadas de sangre, y en este estado se pueden aplastar fácilmente.

Uno de los que llevé a Iquito, (también se consiguen en Chile y Perú) estaba muy vacío. Cuando se colocaba en una tabla, aun rodeado de gente, si se le presentaba un dedo, el insecto gallardo extendía inmediatamente su aparato chupador, atacaba, y si se le permitía, absorbía sangre. Ningún dolor causó la herida".

El investigador inglés padecía de dolores de estómago, espasmos y afecciones cardíacas. Falleció en 1882 de un ataque al corazón.

Publicado el 09/06/10 en El Nacional

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miércoles, 9 de junio de 2010

En Venezuela existen 21 especies de chipos



Dalmiro Cazorla, entomólogo, actualizó en 2007 el catálogo de triatominos en Venezuela. El más común es el Rhodnius Prolixus. La experta Ana Soto – Vivas incluyó en el catálogo al Rhodnius Pallescens, que sumaría uno más a la catalogación






Lissette Cardona
lcardona@el-nacional.com


En El viaje del Beagle, del naturalista inglés Charles Darwin, indica que durante su estadía en las pampas argentinas, en 1834, fue víctima de múltiples picadas de vinchucas. Casi un siglo antes, en 1741, el sacerdote jesuita José Gumilla describió una especie similar a la vinchuca cuyo hábitat estaba en las riberas del Orinoco. Ambos insectos eran parte de las 140 especies de triatominos identificados hasta ahora en el mundo. El chipo, chipito o chupón, denominaciones con las que es conocido en Venezuela, es el vector responsable de la transmisión del mal de Chagas.

El entomólogo Dalmiro Cazorla Perfetti, investigador del Laboratorio de Entomología, Parasitología y Medicina Tropical de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda del estado Falcón, actualizó en 2007 el catálogo de triatominos presentes en el país, enumerando 21 especies agrupadas en 5 tribus y 9 géneros.

La tesis doctoral Triatominae de Venezuela fue presentada en la Tecana American University de Florida Estados Unidos.

Los géneros encontrados en territorio nacional son Alberprosenia, Belminus, Cavernicola, Eratyrus, Microtriatoma, Panstrongylus, Psammolestes, Rhodnius y Triatoma.

Cazorla Perfetti señala que no todas las especies son vectores óptimos para la transmisión de la enfermedad y que justo los tres más nombrados, Panstrongylus Geniculatus, Rodnius Prolixus y Triatoma Dimidiata, son los que tienen mayor potencial transmisor, porque pueden sincronizar el acto de la succión de sangre y la defecación. El científico explica además que la hematofagia o la alimentación con sangre es la característica común de todas las especies.

Algunos de los tipos descritos como es el caso del Belminus pittieri solo han sido vistos una sola vez en el sitio en el que fue colectado, en el caserío Rancho Grande del Parque Nacional Henri Pittier, en el estado Aragua. Otras especies, pueden ser vistas prácticamente en todo el territorio nacional como el Panstrongylus geniculatus.

La bióloga del Centro de Investigaciones de Enfermedades Endémicas y Salud Ambiental de Maracay, Ana Soto-Vivas, incluyó en el catálogo de triatominos venezolanos publicado en el Boletín de Malariología y Salud Ambiental al Rhodnius pallescens, con lo que se agrega una especie más al catálogo de Cazorla Perfetti. Sin embargo, en la investigación aclara que no existe precisión con respecto a la región del país en la que ha sido colectada. El Rhodnius pallescens es considerado como uno de los principales transmisores del chagas en Panamá, donde el insecto es llamado chinche.

Chipos caraqueños. Las campañas de prevención para el control de vectores muestran usualmente fotografías de los chipos más comunes en el país: el Panstrongylus geniculatus, el Rodnius prolixus y el Triatoma dimidiata. De acuerdo con datos de la especialista del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, Belkisyole Alarcón de Noya, las muestras recogidas en los brotes de mal de Chagas en Chacao y Chichiriviche de la Costa, ocurridos en 2007 y 2009, respectivamente, corresponden a una infestación con P. Geniculatus.

El Alerta Epidemiológico Nº 133 de la Red de Sociedades Médicas y Científicas da cuenta de que el más reciente brote de mal de Chagas registrado en Antímano también fue de tipo oral y que el vector que contagió la enfermedad era un ejemplar de P. Geniculatus.

El informe explica que el brote se suscitó luego del consumo de helados caseros de guayaba, parchita, piña y tamarindo.

Las investigaciones que realizaron el grupo científico indican que en la casa en la que se expendían los helados, las frutas eran lavadas con agua y luego cocidas durante cuatro horas. La olla era destapada para que se enfriaran las pulpas, luego su contenido era licuado para realizar la mezcla del helado. En el interior de la vivienda se encontró un chipo que dio positivo a las pruebas de Trypanosoma cruzi.



Sobre Darwin
El libro El viaje del Beagle del naturalista Charles Darwin recoge un episodio que ha hecho presumir a los científicos que su muerte fue causada por el mal de Chagas.
"Por la noche experimenté un ataque (no merece un nombre menor) de vinchucas, una especie de reduviideo, el gran chinche negro de las Pampas. Es de lo más molesto sentir estos insectos sin alas, de aproximadamente una pulgada de largo, trepando sobre el cuerpo. Antes de chupar se mantienen algo delgadas, pero luego se vuelven redondas e hinchadas de sangre, y en este estado se pueden aplastar fácilmente.

Uno de los que llevé a Iquito, (también se consiguen en Chile y Perú) estaba muy vacío. Cuando se colocaba en una tabla, aun rodeado de gente, si se le presentaba un dedo, el insecto gallardo extendía inmediatamente su aparato chupador, atacaba, y si se le permitía, absorbía sangre. Ningún dolor causó la herida".

El investigador inglés padecía de dolores de estómago, espasmos y afecciones cardíacas. Falleció en 1882 de un ataque al corazón.

Publicado el 09/06/10 en El Nacional

Ando por la calle buscando la noticia, aunque a veces ella me encuentra.
Acá está el testimonio de lo ya publicado y de algunas cosas que han quedado por fuera y que solo pueden ver luz gracias a este blog