sábado, 29 de mayo de 2010

Las burras bailan con vitalidad

Publicado en El Nacional el 14 de octubre de 2009


FOLKLORE El 17 de octubre habrá un encuentro en Marizapa, estado Miranda

     Las burras bailan con vitalidad

     Aunque la tradición era propia del Carnaval español, en Venezuela se danza al ritmo típico de cada región

Lissette Cardona
lcardona@el-nacional.com
San Casimiro, estado Aragua, año 1967. Un grupo de jóvenes presenta varias ideas para dar vida a la tradicional misa de aguinaldo. De pronto, Elpidio Boullón hace una propuesta: fabricar una burra que baile por las calles del pueblo, acompañada de una docena de damas vestidas como antaño. Hace 42 años de aquella ocurrencia y Boullón es ahora un reconocido cultor popular, que gracias a su experiencia afirma que la tradición del baile de la burra tiene dos etapas en Venezuela. La primera, cuando se le cantaba a la "burriquita domesticá" proveniente de Pampatar. La canción usualmente se enseña en los preescolares. La segunda fase, se la atribuye a Un Solo Pueblo, agrupación que interpretaba una canción en la que se pedía una burra prestada para viajar a Choroní y que Bolívar arrió hasta Borburata. En cuatro décadas, Boullón ha tenido la satisfacción de ver cómo varios miembros de su familia lo imitan, entre ellos su nieto de 3 años de edad. Todos juntos, más un centenar de folkloristas, forman parte de la Red Nacional de Burras y Burriquitas fundada hace 7 años por Carlos Marrón, docente y especialista en tradiciones y folklore venezolano. Marrón, quien además encarna a Clementina, la Burra de Marizapa, cuenta que el baile llegó al país a través de los españoles, quienes tenían la costumbre de bailarla en las fiestas de Carnaval. En Venezuela, se estableció primero en la isla de Cubagua, en Nueva Esparta y debido a las exploraciones hechas por las misiones colonizadoras se arraigó en la zona norte costera, donde además recibió el aporte de los negros esclavos. El experto afirma que hoy en día el baile se practica de modo libre y que en algunas regiones utilizan la música que caracteriza su cultura. En el oriente del país las burras bailan galerones y polos, en la región central se baila a ritmo de parranda y en los llanos se hace acompañar del joropo. En Marizapa, estado Miranda, la tradición es más bien una dramatización. El burro Doroteo coquetea con la burra Clementina y ésta le responde con movimientos sugerentes de la parte posterior de su cuerpo, que acompaña con baile de tambor. Luego del cortejo los burros se besan y al terminar la dramatización nace un pollino o burrito, que sale de la amplia falda de Clementina. La puesta en escena ha sido presentada en España, Perú, Trinidad y Tobago, Ecuador y República Dominicana.
     50 años y contando. La vida de Carmen Amada Albuquerque Yépez está marcada por el baile de la burra. La cultora oriunda de Santa Lucía, estado Miranda, recuerda que empezó a bailar cuando tenía 8 años de edad. "En mi pueblo había un señor de Guatire que encendía las lámparas de la plaza, que eran de carburo y mechero. Él me enseñó a bailarla y ya llevo 50 años haciéndolo". Gracias a ese aprendizaje, Albuquerque dedicó su vida a las danzas, tiene su propia escuela y dicta cursos y talleres en distintas instituciones del país. En los Valles del Tuy la danza se acompaña por el "joropo pata'e perro", que se toca con cuatro. La burra de Amada, como se le conoce en la zona, es redonda, quien la lleva luce un amplio vestido con armador o miriñaque, del que nace la cabeza del animal. La representación tiene su propio canto, con el que anuncian su llegada a cada sitio en el que se presenta: "Ya llegó la burra / la burra de Amada / apártate muchacho que te da una patada".
     Patrimonio cultural. La Red Nacional de Burras y Burriquitas está compuesta por cultores de todo el país y de todas las edades. Destacan entre ellos Cruz Elena Izaguirre, la burra de La Sabana, con 25 años de trayectoria, y Francisco "Morocho" Torres, de 88 años de edad y oriundo de Tacarigua de Mamporal, que sigue la tradición desde hace más de dos décadas y promete continuar hasta que el cuerpo se lo permita. Rubén Amora, un joven con síndrome de Down, llegó a la red atraído por la vistosidad del baile y ahora también forma parte del grupo. Con besos y guiños hace de la danza una oportunidad para la inclusión de personas con condiciones especiales. También están los pollinos o niños que aprenden a fabricarlas y bailarlas para unirse a las exhibiciones. El fundador de la red, Carlos Marrón, aseguró que la misión del grupo es extender la tradición a todo el país para lograr que la Unesco la declare patrimonio cultural. Mientras tanto, ya reúne a los folkloristas más antiguos que han sido reconocidos en cada uno de sus estados como patrimonios culturales vivientes gracias a sus aportes a la cultura nacional.
    
Cuándo y cómo se baila 
Paulo Ayala, la Burra de Choroní, indica que el baile tiene varios pasos, entre los que destacan el corcoveo, el beso, la caída, el tronconeado, la media vuelta y el desbarajuste. Ayala señala que no existe una fecha exacta para bailarla. En Choroní, por ejemplo, sale el 12 de agosto, día de Santa Clara de Asís, patrona del pueblo. En otras regiones sale en Carnaval, en Navidad o el Día de los Santos Inocentes, que se celebra el 28 de diciembre.
     
El Dato
El 17 de octubre se celebrará el 7º Encuentro Nacional de Burras y Burriquitas, en Marizapa, estado Miranda. Habrá 100 cultores en escena.
    

    
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sábado, 29 de mayo de 2010

Las burras bailan con vitalidad

Publicado en El Nacional el 14 de octubre de 2009


FOLKLORE El 17 de octubre habrá un encuentro en Marizapa, estado Miranda

     Las burras bailan con vitalidad

     Aunque la tradición era propia del Carnaval español, en Venezuela se danza al ritmo típico de cada región

Lissette Cardona
lcardona@el-nacional.com
San Casimiro, estado Aragua, año 1967. Un grupo de jóvenes presenta varias ideas para dar vida a la tradicional misa de aguinaldo. De pronto, Elpidio Boullón hace una propuesta: fabricar una burra que baile por las calles del pueblo, acompañada de una docena de damas vestidas como antaño. Hace 42 años de aquella ocurrencia y Boullón es ahora un reconocido cultor popular, que gracias a su experiencia afirma que la tradición del baile de la burra tiene dos etapas en Venezuela. La primera, cuando se le cantaba a la "burriquita domesticá" proveniente de Pampatar. La canción usualmente se enseña en los preescolares. La segunda fase, se la atribuye a Un Solo Pueblo, agrupación que interpretaba una canción en la que se pedía una burra prestada para viajar a Choroní y que Bolívar arrió hasta Borburata. En cuatro décadas, Boullón ha tenido la satisfacción de ver cómo varios miembros de su familia lo imitan, entre ellos su nieto de 3 años de edad. Todos juntos, más un centenar de folkloristas, forman parte de la Red Nacional de Burras y Burriquitas fundada hace 7 años por Carlos Marrón, docente y especialista en tradiciones y folklore venezolano. Marrón, quien además encarna a Clementina, la Burra de Marizapa, cuenta que el baile llegó al país a través de los españoles, quienes tenían la costumbre de bailarla en las fiestas de Carnaval. En Venezuela, se estableció primero en la isla de Cubagua, en Nueva Esparta y debido a las exploraciones hechas por las misiones colonizadoras se arraigó en la zona norte costera, donde además recibió el aporte de los negros esclavos. El experto afirma que hoy en día el baile se practica de modo libre y que en algunas regiones utilizan la música que caracteriza su cultura. En el oriente del país las burras bailan galerones y polos, en la región central se baila a ritmo de parranda y en los llanos se hace acompañar del joropo. En Marizapa, estado Miranda, la tradición es más bien una dramatización. El burro Doroteo coquetea con la burra Clementina y ésta le responde con movimientos sugerentes de la parte posterior de su cuerpo, que acompaña con baile de tambor. Luego del cortejo los burros se besan y al terminar la dramatización nace un pollino o burrito, que sale de la amplia falda de Clementina. La puesta en escena ha sido presentada en España, Perú, Trinidad y Tobago, Ecuador y República Dominicana.
     50 años y contando. La vida de Carmen Amada Albuquerque Yépez está marcada por el baile de la burra. La cultora oriunda de Santa Lucía, estado Miranda, recuerda que empezó a bailar cuando tenía 8 años de edad. "En mi pueblo había un señor de Guatire que encendía las lámparas de la plaza, que eran de carburo y mechero. Él me enseñó a bailarla y ya llevo 50 años haciéndolo". Gracias a ese aprendizaje, Albuquerque dedicó su vida a las danzas, tiene su propia escuela y dicta cursos y talleres en distintas instituciones del país. En los Valles del Tuy la danza se acompaña por el "joropo pata'e perro", que se toca con cuatro. La burra de Amada, como se le conoce en la zona, es redonda, quien la lleva luce un amplio vestido con armador o miriñaque, del que nace la cabeza del animal. La representación tiene su propio canto, con el que anuncian su llegada a cada sitio en el que se presenta: "Ya llegó la burra / la burra de Amada / apártate muchacho que te da una patada".
     Patrimonio cultural. La Red Nacional de Burras y Burriquitas está compuesta por cultores de todo el país y de todas las edades. Destacan entre ellos Cruz Elena Izaguirre, la burra de La Sabana, con 25 años de trayectoria, y Francisco "Morocho" Torres, de 88 años de edad y oriundo de Tacarigua de Mamporal, que sigue la tradición desde hace más de dos décadas y promete continuar hasta que el cuerpo se lo permita. Rubén Amora, un joven con síndrome de Down, llegó a la red atraído por la vistosidad del baile y ahora también forma parte del grupo. Con besos y guiños hace de la danza una oportunidad para la inclusión de personas con condiciones especiales. También están los pollinos o niños que aprenden a fabricarlas y bailarlas para unirse a las exhibiciones. El fundador de la red, Carlos Marrón, aseguró que la misión del grupo es extender la tradición a todo el país para lograr que la Unesco la declare patrimonio cultural. Mientras tanto, ya reúne a los folkloristas más antiguos que han sido reconocidos en cada uno de sus estados como patrimonios culturales vivientes gracias a sus aportes a la cultura nacional.
    
Cuándo y cómo se baila 
Paulo Ayala, la Burra de Choroní, indica que el baile tiene varios pasos, entre los que destacan el corcoveo, el beso, la caída, el tronconeado, la media vuelta y el desbarajuste. Ayala señala que no existe una fecha exacta para bailarla. En Choroní, por ejemplo, sale el 12 de agosto, día de Santa Clara de Asís, patrona del pueblo. En otras regiones sale en Carnaval, en Navidad o el Día de los Santos Inocentes, que se celebra el 28 de diciembre.
     
El Dato
El 17 de octubre se celebrará el 7º Encuentro Nacional de Burras y Burriquitas, en Marizapa, estado Miranda. Habrá 100 cultores en escena.
    

    
Ando por la calle buscando la noticia, aunque a veces ella me encuentra.
Acá está el testimonio de lo ya publicado y de algunas cosas que han quedado por fuera y que solo pueden ver luz gracias a este blog